Insigths

Mas allá del Centro: Repensar la Equidad en la Salud Urbana


Este artículo explora el gradiente de salud urbana desde la perspectiva de la proximidad y la equidad en Santiago de Chile. Al analizar las disparidades entre comunas centrales y periféricas, se pone de relieve cómo el tiempo y la distancia actúan como determinantes invisibles de la salud y la longevidad. A partir de investigaciones, estudios de caso y perspectivas de política pública, el artículo sostiene que la habitabilidad debe redefinirse como un imperativo de salud pública, donde la proximidad, la equidad y la resiliencia configuren el futuro del desarrollo metropolitano.

Es un Hecho Inquietante que el Lugar que Habitamos Pueda Determinar Nuestra Esperanza de Vida.
El gradiente de salud urbana se arraiga en el hecho de que el diseño de la ciudad, la infraestructura y la gobernanza crean fronteras invisibles que, en última instancia, afectan la expectativa de vida, resultando en años ganados o perdidos. El contraste en Santiago, como en otras ciudades de Latinoamérica, es marcado. En comparación con zonas de largos desplazamientos, servicios limitados y problemas ambientales, los barrios que ofrecen abundantes parques, fácil acceso a la atención médica y transporte eficiente pueden añadir más de una década a la esperanza de vida.

Estas disparidades no son accidentes de la geografía, sino el resultado directo de cómo el tiempo y la distancia se entretejen en el tejido urbano. Horas dedicadas al traslado en lugar del descanso, kilómetros hacia la atención médica en lugar de proximidad al cuidado, y el acceso desigual a espacios verdes o aire limpio se convierten en el andamiaje oculto de la habitabilidad. Moldean los ritmos cotidianos y, en última instancia, determinan no solo cuánto vivimos, sino también cómo vivimos.


Tiempo y Distancia: los Pilares Invisibles de la Habitabilidad.
En comunas y barrios, la habitabilidad se define por una combinación entre nivel y calidad de vida, considerando múltiples factores que influyen en el bienestar y la satisfacción general de las personas. La habitabilidad está determinada por tres aspectos interconectados de la vida social: una economía dinámica, el bienestar social y un entorno saludable. La salud y el bienestar de los residentes, que incluyen su capacidad de asegurar necesidades básicas como alimentación, vestimenta y vivienda, así como el acceso a la educación, la atención médica y las actividades recreativas, están inextricablemente vinculados a la economía, que genera oportunidades de empleo e ingresos.

En la reciente Smart City Expo en Santiago de Chile, Marta Rofin Serra, fundadora y directora ejecutiva de Healthy Cities, expuso formas de diseñar entornos urbanos que promuevan estilos de vida más saludables. Según la evidencia que sugiere que cerca del 90% de nuestra salud está influida por factores más allá del sistema sanitario, demostró cómo el diseño de la movilidad, los espacios públicos y la vivienda impacta directamente en nuestra actividad física, respiración, descanso y conexiones sociales. Nuestros entornos urbanos tienen un efecto profundo en el bienestar general, influyendo en la salud física, mental, social y ambiental.

Vivir lejos de los centros urbanos puede acelerar las disparidades en el envejecimiento, ya que quienes habitan en la periferia suelen enfrentar retrasos en el acceso a la atención médica, alimentos saludables, actividades culturales y transporte seguro. Las ciudades deberían diseñarse como ecosistemas promotores de salud, más que como simples áreas residenciales, capaces de reducir o ampliar las desigualdades sanitarias a través de las decisiones de planificación urbana.

Rofin Serra subrayó cómo la forma urbana impacta directamente en la salud y la longevidad, enfatizando que las personas que viven lejos de las zonas centrales y acomodadas, barrios bien diseñados donde se concentran la atención médica, la movilidad y los servicios sociales, enfrentan una “brecha de envejecimiento” en comparación con quienes tienen acceso fácil. Enmarcó a las ciudades como herramientas para promover activamente la salud y la equidad.

Investigaciones recientes refuerzan estas ideas. El Baker Institute plantea que las ciudades deben diseñarse como entornos saludables para el cerebro, donde infraestructura y espacio público fomenten resiliencia cognitiva y bienestar. La evidencia de ISGlobal (*) en Europa muestra que las formas urbanas compactas y caminables reducen enfermedades y mortalidad, mientras que la expansión centrada en el automóvil agrava la contaminación y las inequidades, subrayando la necesidad de soluciones basadas en la naturaleza. A su vez, el concepto de “mente extendida” de Frontiers destaca cómo plazas y parques actúan como extensiones de la cognición y la emoción, moldeando interacciones sociales y bienestar.

Las Comunas Periféricas de Santiago
Aunque la brecha de envejecimiento se reconoce como un concepto global, pueden emprenderse estudios específicos en ciudades latinoamericanas, donde las dinámicas de la expansión urbana en las grandes áreas metropolitanas ponen de manifiesto inequidades estructurales y deficiencias en la planificación.

Diversos estudios recientes sobre Santiago y la Región Metropolitana han demostrado que las inequidades en salud urbana se expresan en gradientes claros de mortalidad y años potenciales de vida perdidos (APVP). Durante la pandemia de COVID-19, los municipios de menores ingresos registraron incrementos desproporcionados en la mortalidad y en los APVP. Aunque las tasas disminuyeron en el período pospandémico, las desigualdades retomaron su trayectoria ascendente, evidenciando que la longevidad está intrínsecamente vinculada a la proximidad efectiva a servicios, oportunidades y redes comunitarias.

En nuestra investigación “Proximidad y el concepto de los 15 minutos”, un estudio comparativo de dos comunas de Santiago y la Región Metropolitana, profundizamos en las disparidades entre los sectores centrales y los periféricos de la ciudad. El rápido crecimiento suburbano de Santiago ha producido una metrópolis fragmentada, donde comunidades marcadamente divididas coexisten dentro de un complejo tejido urbano. La desconexión espacial refuerza las desigualdades económicas, moldeando la accesibilidad, la movilidad y la cohesión en toda la ciudad.



Estudio sobre Proximidad en Santiago y la Región Metropolitana, Chile (LivableUrbs)



Vitacura destaca por su ubicación privilegiada dentro de Santiago. Al sur del Mapocho concentra un desarrollo urbano denso y bien conectado, mientras que al norte predominan barrios residenciales de alto nivel con abundantes áreas verdes. Su cercanía inmediata a los principales polos comerciales y financieros de la ciudad permite acceder a oficinas, servicios y centros empresariales en pocos minutos, ya sea caminando, en auto o mediante transporte público. Con acceso directo a vías estratégicas y una red eficiente de buses y metro, la comuna ofrece desplazamientos rápidos hacia los distritos laborales más importantes. Esta combinación de conectividad, entorno exclusivo y proximidad a oportunidades convierte a Vitacura en uno de los territorios más ventajosos para profesionales.

Las comunas del sur, como La Pintana, encarnan los marcados contrastes socioeconómicos de Santiago, configurados por su distancia al centro y las persistentes limitaciones de infraestructura. Caracterizados por viviendas asequibles y desarrollos suburbanos en expansión, estos sectores enfrentan desafíos constantes en movilidad y acceso a servicios esenciales. La Pintana ofrece una variedad de lugares de trabajo, desde oficinas e industrias hasta comercios minoristas, con tiempos de traslado que varían significativamente según el destino. Mientras algunos negocios locales y áreas comerciales se encuentran a 15 minutos a pie, la mayoría de las oportunidades laborales están en el centro de Santiago u otros distritos clave, lo que requiere desplazamientos más largos. Por lo general, llegar en automóvil a polos como Providencia o Las Condes toma entre 30 y 45 minutos, dependiendo del tránsito, mientras que el transporte público hacia el centro suele demorar entre 40 y 60 minutos con conexiones de bus y metro. Muchos lugares de trabajo están alejados de las áreas comerciales, lo que dificulta llegar rápidamente a pie.

Los traslados prolongados y los sistemas de transporte fragmentados afectan negativamente la salud mental, el medio ambiente y el bienestar general. La dependencia del automóvil se atribuye a una combinación de factores, entre ellos el acceso local limitado, la débil conectividad, la infraestructura obsoleta y la insuficiencia de iniciativas públicas. Para lograr una vida urbana más saludable y sostenible, es esencial contar con redes eficientes, accesibles e intermodales que prioricen la planificación basada en la proximidad.

Implicaciones para la Política Pública y Perspectivas Futuras
Los debates en curso sobre justicia territorial y habitabilidad en las ciudades latinoamericanas se centran en el problema del crecimiento periférico, que con frecuencia genera comunidades desatendidas. El Mapa de Equidad en la Habitabilidad muestra cómo los indicadores urbanos, incluyendo movilidad, vivienda, medio ambiente e infraestructura social, están interconectados e influyen en la salud y las oportunidades. Al conceptualizar el tiempo y la distancia como factores esenciales pero invisibles de la habitabilidad, podemos identificar dónde se establece la equidad y dónde falla, lo que finalmente orienta la búsqueda de ciudades más justas y resilientes.

Es imperativo que las ciudades se diseñen como ecosistemas que promuevan la salud. Para lograrlo, necesitamos marcos que prioricen la resiliencia, la equidad espacial y la gobernanza colaborativa de manera inclusiva. Las agendas metropolitanas deben basarse en datos locales y en la participación comunitaria, asegurando que sean flexibles, justas y sensibles a las diversas necesidades de cada territorio.

Conclusión
El concepto de la ciudad de 15 minutos, explorado a través de la investigación sobre proximidad en Santiago, ofrece una nueva perspectiva para abordar estas inequidades. La salud urbana debe ser un derecho fundamental, accesible para todos los barrios, y no un privilegio reservado únicamente a los distritos centrales. La proximidad por sí sola no es suficiente. La verdadera equidad solo puede alcanzarse examinando indicadores interconectados, como los del Mapa de Equidad en la Habitabilidad, que revelan cómo la vivienda, la movilidad, el medio ambiente y la infraestructura social se entrecruzan e influyen en los resultados de salud. Al adoptar un enfoque centrado en las personas, podemos lograr una comprensión más empática y accionable de los espacios urbanos.

Los hallazgos en La Pintana evidencian la necesidad de intervenciones específicas y de fortalecer capacidades para enfrentar deficiencias sistémicas, mientras que en las zonas acomodadas de Vitacura emergen disparidades más sutiles, especialmente en torno al transporte activo y la reducción de la dependencia del automóvil. Estas diferencias subrayan la urgencia de diseñar estrategias adaptadas a contextos cambiantes y prioridades comunitarias en evolución, y revelan un principio más amplio: las ciudades saludables no se definen solo por equipamientos sanitarios o áreas verdes, sino por las geografías cotidianas del tiempo y la distancia que moldean nuestras prácticas de vida. El gradiente de salud urbana muestra que la longevidad está estrechamente ligada a la proximidad efectiva a oportunidades, servicios y redes comunitarias.

En última instancia, el desafío para los planificadores y responsables de políticas públicas es repensar la construcción de ciudades mediante marcos inclusivos que prioricen la resiliencia, la equidad espacial y la gobernanza colaborativa. Basadas en datos locales y procesos participativos, las recomendaciones apuntan hacia una agenda de desarrollo metropolitano adaptativa, justa y sensible a realidades diversas. Si el lugar donde vivimos puede determinar cuánto vivimos, entonces el futuro de la salud pública reside en reimaginar la forma urbana, diseñando ciudades donde la proximidad no sea un privilegio, sino un derecho, y donde la habitabilidad y la longevidad sean inseparables de la justicia. 

 (*) ISGlobal, Instituto de Salud Global Barcelona. Un nuevo índice clasifica 917 ciudades europeas en función de su diseño urbano para la salud y el bienestar.




Lecturas adicionales y referencias que respaldan este artículo.

Marta Rofin, Reimaging Smart Cities through the Lens of Health: Martin Rofin at Smart City Expo Santiago, July 2025.

Baker Institute, Brain-Healthy Cities: How Urban Planning Can Foster Healthy Brains and Minds, (2024).

IS Global, Barcelona Institute for Global Health, New Index Ranks 917 European Cities on Urban Design for Health and Well-Being, (2025).

Gruosso, S.; Del Signore, M.; Di Cinsio, A.; The extended mind of public space: how urban design shapes human experience, Frontiers, (2025).

Avala, A.; Vargas, C.; Elorrieta, F.; Inequity in mortality rates and potential years of life lost caused by COVID-19 in the Greater Santiago, Chile, Nature, Scientific Report (2023)

Smartcity Expo Santiago

Santiago, Chile

24-26 Julio 2025

La Smart City Expo Santiago 2025 se llevó a cabo del 24 al 26 de julio en el Centro Cultural Estación Mapocho, en Santiago, Chile, reuniendo a planificadores urbanos, responsables de políticas públicas, líderes comunitarios e innovadores tecnológicos de toda América Latina y más allá.

La sesión inaugural marcó un tono contundente, reafirmando el compromiso de Santiago con el desarrollo inclusivo, la resiliencia urbana y el poder transformador de las políticas públicas para forjar futuros habitables. El tema central de este año, “Recuperar la ciudad para la gente: un desafío compartido,” convocó a enfocar los esfuerzos en recuperar los espacios urbanos para impulsar la equidad, el bienestar y la sostenibilidad.

Además del evento principal, se desarrollaron cuatro foros especializados que abordaron aspectos interconectados del urbanismo habitable: Movilidad y Planificación Urbana, Ciudades Seguras y Resilientes, Restaurar la Naturaleza en la Ciudad y Vivir Mejor. 

El Congreso Internacional, organizado por FIRA Barcelona, presentó conferencias magistrales, estudios de caso y laboratorios colaborativos, garantizando una plataforma dinámica para el diálogo y el intercambio de conocimientos.